La Guajirita. ®.

 

 

 

LA GUAJIRITA. ®.
Relato guion.
Jorge Ofitas. ®.
(Inspirado en hechos reales)

Personajes.

Míster Blú.
Brujita Guajirita.
Dueño de la Guajirita.
Señorita ecologista.

Dedicatoria.

Este relato está dedicado a un amor perdido en el pasado…

Como llovía aquella noche de “desavío” espiritual. Mister Blú consiguió llegar al pub medio chorreando loco por una copa de licor de almendra que era lo único que bebía cuando andaba solo, si lograba compañía bebía Bourbon y simulaba ser un tipo duro cuando el güisqui le calaba las venas. Se quitó la gabardina color piel de melocotón.

- Que pasa, aún no te has ido para Marcané.
- Buenas noches, Blú.
- Ponme bourbon esta noche lluviosa, vaya como cae.
- Es muy buena estas aguas.
- ¿Regalas hoy las copas? ¿Y esa gente nueva?
- Intento atraer otro tipo de clientela, la gente como tú no va a los bares como estos.
- ¿Quiénes son?
- Van a organizar un campeonato de chapolín entre gente de organizaciones verdes, ya sabes de esas que quieren salvar el planeta.
- He traído esas letrillas.
- Después las tiramos, perdón quería decir las miramos, poeta.
- Mira qué cosa más bonita viene ahí.
- ¡Calla!. ¿Qué quiere señorita?
- Dos piñas coladas, un ron con coca y tres mentirijillas, a la mesa de allí y si puede ponernos una canción.
- ¿Qué música?
- Ya no me acuerdo.
- Ahora cuando os lleve las copas me lo dices.
- Ah y unas palomitas...
- Eres un descarado, Blú.
- ¿Por qué?
- No dejabas de mirarle el perfil de sus…
- ¡Soy poeta tengo que mirar las cosas bellas!
- Se ha dado cuenta Blú, con el trabajo que me ha costado atraerlos hasta mi bar. Sabes, esos tienen pasta “gansita” a diario y además son gente comprometida, los poetas estáis casi siempre sin blanca plateada.
- Está bien que te debo.
- Si, márchate, antes que te eche.
- Adiós egoísta.
- Eh, espera, te invito a un chupito, voy a llevar esto, vigila la barra.
- Qué pena que no me gusten los hombres.
- Ni a mí... – El tasquero regresó pronto -
- Hay que joderse, Blú.
- ¿Qué te pasa?
- No tengo la música que me piden.
- Este es un bar de jazz con actuaciones los viernes noche. Antes ponías salsa y esas cosas. Ya somos unos puretas, vende esto y nos vamos de viaje hasta que cualquier día nos ahoguemos en alcohol en algún paisaje de esos que salen en la tele por cable.
- Busca Blú Moon, de Tonny Bennet, a ver si la tengo ahí en el portátil.
- Claro, que sí.
- Ahí llega mi Brujita Guajirita.
- Hola chicos, ponme un cubatita y ponme esa que nunca pones, Perdón valga la rechupete. ¿Cómo se titula esa canción Blú?
- No me acuerdo algo de me voy para Marcané...
- Ja, ja, ja, que graciosos sois. Un besito canija…
- Hola Blú. ¿Qué éxito?
- Toquemos lo que tengamos a mano. Ay, mi canija…
- Eh, deja mi culo de bruja trastevere.
- Mira llega más gente y parecen buena. – Dijo Blú -
- Meteos ahí atrás y echad unas cartas, ahora os llevo un ron de esos dulzones.
- Vamos Blú, tenemos que ensayar el boca a boca versión Blú Moon.
- Como la toques te mando a galeras sin música. ¿Lo entiendes Williams Shakespeare?
- Te brillan los ojos esta noche Blú. – Dijo la Guajirita -
- Es del Bourbon, ya lo sabes. Las das tú.
- No es del Bourbon, te conozco, corta. Para mí vale…
- Un euro de salida.
- Aquí está el mío. ¿Cuántas quieres?
- Quiero tres.
- Yo una, creo que es evidente que llevas una pareja.
- Voy a cinco euros.
- Subo a diez.
- Si pierdo me dejas sin blanca, Guajirita.
- Lo siento Blú, póker de nueves.
- Más lo siento yo, póker de Damas y gané.
- Eh, vas a dejar sin blanca a mi novia. No lo creeréis me han dado mil euros para comprar bebidas, al parecer es un pequeño congreso para unir fuerzas para restablecer la flora y la fauna o algo así, ya sabéis que mis dos únicas pasiones son el billar y el ron.
- ¡Y yo qué!
- Déjalo que disfrute mientras pueda, me marcho.
- Se va harto y con veinte.
- Devuélvele a la canija los diez.
- No lo hagas, son tuyos Blú.
- Adiós, ya nos veremos...

Al salir del cuarto de atrás de dio de bruces con la chica que hacia un buen rato se acercó a pedir las bebidas.

- Lo siento, no te he visto.
- No, lo siento yo estoy algo borracha. Le invito a una copa.
- No es buena idea.
- Aquí no, lléveme a otro bar, necesito que me dé el aire.
- Calle arriba hay otro pub.
- Vallamos allí...
- ¿Qué? ¿A qué te dedicas?
- Mejor que no lo sepas.
- ¿Por qué no?
- Porque no. ¿Y tú?
- La verdad es que intento vigilar para que nadie haga daño a la Tierra, soy una Angelita verde, si eso soy, me lo ha dicho ella. Tengo fatiga.
- ¿Quién es ella?
- Mi amada, mi amor.
- Ah, ya entiendo.
- No, no lo entiendes, será mejor que me vaya, me dirás a qué te dedicas.
- Soy poeta.
- Entonces no me iré hasta que me digas algún poema, la poesía solo se entiende cuando se está borracho. ¿Lo sabes verdad?
- No es el momento, no estoy inspirado.
- ¿Y ahora?
- ¿De dónde has sacado eso?...
- ¿Me dirás un poema?
- Resopla el aire sin ti/ mojadas calles de ausencia/ adornado de la estrella de plata blanca de mar/ no requiere tu mirar/ más que la dulce ciencia/ de poderte enamorar con un beso de inocencia/ maldito este respirar/ que amarte puedo...
- Ya basta, adiós, gracias por acompañarme.
- Adiós señorita. ¡Gracias por salvar el planeta!
- No sueñes conmigo por favor, nunca estoy en casa.
- No lo haré, palabra de poeta muerto...

A la mañana siguiente:

- Eh, levántate.
- Uf, que ocurre, casi no ha amanecido.
- ¿Quieres ganar unos cientos de euros esta semana?, cada día cien.
- Creí que anoche te irías para Mayarí con la Guajirita.
- La Guajirita pasará a recogerte dentro de media hora, venga.
- De acuerdo...

Pasado un rato…

- Está bueno este café. Por favor me pone otra taza de café Colombia.
- Qué sean dos más.
- Es verdad, que bueno le ha salido.
- Bien, este es el trato. Esta gente son cooperantes verdes algunos y otros pertenecen a ONG contra el hambre.
- Ecologistas y Cooperantes del tercer mundo, que hacen en nuestro bar de jazz.
- Cariño les encanta el jazz y la decoración, pero sobre todo el salón de billar con sus tres mesas profesionales, la gradilla, bueno la coordinadora dice que el evento durará una semana, disputarán varias partidas por las noches y madrugadas, comienzan 32 y el sábado noche se disputa la final.
- Esto es un poco raro para mí. Dijo Blú.
- Son jóvenes, es normal, van a emborracharse y a jugar unas partidas.
- Que pasa bruja, te sientes mayor. Agregó él.
- Noo. Me siento cómo cuando tenía quince años en el malecón…
- Otra cosa, no quiero veros bebiendo, los dos os vestiréis de camareros, no puedo contratar a nadie, cien euros para ti por día y doscientos el sábado el domingo por la mañana estarás libre Blú.
- Está bien, acepto.
- ¿Y para mí qué?
- Lo tuyo lo guardo yo, te lo daré el domingo. Quieren también comida para picar en todo momento, pero avisaré a un catering que se ocupará de todo, toma Blú cincuenta de adelanto que sé que eso que escribes no te da ni para un buen puro, aquí tienes un cohíba.
- Yo quiero otro.
- Ya sabía que me lo pedirías, ¡camarero! Tres copas de anís. Ah, se me olvidaba, durante esta semana nos quedaremos en mi casa.
- Conmigo no cuentes, necesito estar a solas aunque sean pocas horas. – Dijo el poeta-
- ¿Y tú mi Guajirita?
- No te preocupes, cogeré mi escoba y aparcaré esta semana en tu campanario, dame un beso.
- Claro Guajirita. Blú, esta mañana ya has mirado dos veces el escote de la brujita.
- Di que sí Blú, para eso está. ¿O no? Mira que eres malaje, está sin musa. ¿No lo sabías? ¿Por qué miras de esa forma tan agresiva?
- Miraba el encaje. Lo siento…
- Ja, ja, ja, ja. Bien dicho Blú.
- El encaje, el encaje. Otra cosa, el bar no tiene nombre. Habrá que ponerle hoy mismo un pequeño luminoso. Dijo él.
- La guajirita ¿Os gusta? Susurró Blú sonriendo a la brujita…
- Me encanta, dijo la Guajirita y le puso una sonrisa de melón al poeta…
- Está bien, confiaremos en el poeta, llamaré en la mañana, a las cinco en el local, tú te vienes conmigo que no me fio del rapsoda…
- Yo mientras me iré “pá” Mayarí con este exquisito Cohíba.
- Búscate una hembra bonita, te vas a “pudrí” - Exclamó el tasquero a su amigo Blú –
- No seas gayumba con el pobre Blú no tiene Guajirita…
- ¿Te gusta él más que yo? Porque si es así… Dímelo ahora…
- Me gusta mi Guajiro…

Por los altavoces se oía una melodía que decía:

De Alto Cedro voy para Marcané
Llego a Cueto, voy para Mayarí
El cariño que te tengo
No te lo puedo negar
Se me sale la babita
Yo no lo puedo evitar…
De Alto Cedro voy para Marcané
Llego a Cueto, voy para Mayarí

(Chan Chan)
Buena vista club social.

FIN

Autor relato: Jorge Ofitas. ®.
Sevilla. 2009. ®. España. Europa. 2018. ®.

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