El inconsciente en el espejo. ®.

 

El inconsciente en el espejo. ®.
Relato psicológico. Filosofía.
Jorge Ofitas. ®.

***

Existió una vez un distinguido señor tan bello que algunas personas se trastornaban al verlo o simplemente al oírlo. Sin embargo él no era consciente de lo que le ocurría y además no paraba de llorar en silencio, ninguno de sus amigos o familiares sabían nada hasta que un día al salir corriendo de la fiesta de unos conocidos todos estos quedaron perplejos ante la reacción inesperada del educado y atractivo señor. Cuando éste se hubo marchado descubrieron que el espejo del aseo donde entró yacía hecho añicos y el gran espejo del recibidor también por lo que uno de sus amigos lo llamó días más tarde para preguntarle si sabía algo de aquellos espejos estallados. Finalmente el joven muy asustado decidió ir al psiquiatra y contarle lo que le ocurría. El terapeuta quedó perplejo y no lo creyó.

- Señor eso que me cuenta es imposible.
- Puedo demostrarlo, dijo él. ¿Tiene espejo en el aseo de la consulta, doctor?
- Por supuesto. Pase…

El doctor se quedó esperando que el inusual paciente saliera del baño y entonces oyó la puerta y tras esto escuchó el estallido de un espejo…

- ¿Lo ve doctor? Ahora me creerá, ha estallado tras salir yo del baño.
- Déjeme ver la grabación del móvil que ha hecho de lo sucedido…
- Sí, señor, aquí tiene…
- Por poco se hace daño al grabarlo…
- Si, ha faltado poco…

Finalmente el médico le dijo a su paciente:

- Señor, no tiene usted nada está sano completamente de cuerpo y mente.
- ¿Entonces qué ocurre con los espejos doctor?
- Se lo explicaré. Usted es tan bello, tan bonito, tan especial y sus ojos son tan magnéticos que cuando se mira en un espejo durante unos segundos el espejo estalla…

El hombre no comprendía muy bien el asunto y turbado volvió a preguntar…

- No entiendo doctor. ¿Por qué ocurre eso?
- Muy sencillo. Usted tiene unos ojos tan bellos y magnéticos que parte los espejos de la envidia que siente de sí mismo, su inconsciente no puede admitir que al otro lado del espejo exista una persona tan bonita cómo usted, así qué, es vos mismo quién provoca el estallido.

- ¿Y qué puedo hacer doctor? ¿Hay algún remedio? En algún lugar tendré que mirarme…
- ¿Ha probado a mirarse en el agua?

El hombre fuerte y elegante se derrumbó ante el psiquiatra y comenzó a llorar amargamente hasta que logró responder:

- Tampoco puedo mirarme en el agua, doctor…
- Dígame por qué no.
- Porque entonces me convierto en un narciso…

***

FIN

Autor relato: Jorge Ofitas. ®.
Spain. 2006. Europe. 2018. ®.

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