Sin conciencia de ello. (Primer resplandor)

(La brizna de hierba y la primera mariposa)

Mira qué belleza. Los primeros rayos de este inesperado halo de luz. Y todo aquel estuario y la playa se vistieron de colores amarillentos, algunos seres extraños dejaron de tener frío.

  • Ni quiero ni debo ensombrecer tu nuevo día, pero con este entorno hostil no iremos a ninguna parte.
  • Intentaré explicarlo.
  • No, no, no lo hagas. – Susurró lo que podría suponerse cómo una mariposa suspendida y oculta, a esa voz que en realidad era una brizna de hierba húmeda de color verde amarillento reflectante y aroma agradable...

Todo se tornó de una tonalidad verde esmeralda o eso parecía a los ojos de aquella mariposa.

  • ¿Qué crees que ha ocurrido? ¡Mira! Ahora todo es de color celeste rosado y, ¿qué es eso?
  • Parece el viento qué nos alejará. - Dijo triste la brizna de hierba.
  • Debí haberme ido hace rato a merodear por esas musas y dioses poetas, pero esto ha trascendido mi ser, también tú que sólo pareces una voz.
  • No olvides que tú también estás oculta a mis sentidos selváticos.
  • ¿Oculta? ¿Sabes? Soy una mariposa negra con gotas de color amarillas, violetas y azules en ambas alas. ¿Me dirás ahora quién eres tú realmente?
  • Solo soy una brizna de hierba y creo que la primera que ha existido.
  • Esto podría significar que tal vez yo sea la primera mariposa de esta creación.
  • ¡Silencio! El viento me ha movido y muy pronto me llevará de aquí y moriré y nunca más sabremos uno del otro.
  • Ha sido un momento muy bello y precioso los albores de estas primeras luces de la creación.  
  • Vuelve a soplar viento y todo se está matizando de un gris negruzco. Um. ¿Qué es ese aroma?
  • Es una florecilla apaciguada que ha esgrimido su penúltima fragancia, el fin está cerca.
  • No Intuyo qué no es el fin primera mariposa, adiós entonces...
  • ¡Brizna de hierba, brizna de hierba! No consigo batir mis alas, sabes. No veo y con vos me lleva el viento. ¡Volamos juntos!
  • Primera mariposa, ahora puedo sentirte.
  • Y yo a ti brizna de hierba...

Una intensa sombra azul índigo cubrió todos aquellos valles y mares desconocidos, la noche se tornó un recuerdo plateado de aromas nuevos y, varias lunas servían de espejo a los seres más soñadores, el preludio del amor, es más que el amor mismo...


Tras estos acontecimientos aquellos parajes se convirtieron en el augurio de algo mejor por venir y la brizna de hierba se fundió con la mariposa por un acto supuestamente divino, sin explicación racional y lo más importante; Todo quedó oscuro y rojizo y sin conciencia de ello...

Aquella noche duró varios miles de años pero también fue como una noche eterna y mágica, plácida, pero negra y roja en los amaneceres; como la sangre derramada de los hombres actuales e inocentes de todo. Había un gran árbol en aquel paraíso el más grande jamás imaginado de unas proporciones exactas en todas sus ramas que apuntaban en todas direcciones. Durante las noches negras unos extraños seres llamados los magos poetas guardianes del tesoro eterno y sapiencial, se sentaban en círculo bajo aquel árbol a transmitirse a través de sus cuerpos etéreos y sus  almas toda la sabiduría que aquel árbol emitía secretamente al éter o quinto elemento. Estos magos intentaban saber cosas del más allá indescifrable y de por qué la existencia tenía ese cariz oscuro, pues veían en sus espíritus otros mundos claros y coloridos y buscaban respuestas, eran pequeños de cuerpos fosforescentes y parecía ramas extrañas cuando quedaban extáticos y en círculo alrededor de aquel árbol sin limitaciones geométricas... Lo más importante, la brizna de hierba y la mariposa que asistieron a las primeras luces de los primeros resplandores de la creación, se fundieron en un solo ser y se transformaron en aquel árbol universal, de alguna manera habían ascendido en la jerarquía cósmica, por supuesto, sin conciencia de ello...

Continua en el segundo resplandor... 

 

Índice de la obra.

Primer resplandor:     La brizna de hierba y la primera mariposa.

Segundo resplandor:  El árbol místico y los magos poetas.

Tercer resplandor:     El mundo oscuro los Ranqueantes y el Gigante.

Cuarto resplandor:     La primera noche de luna llena.    

 

Autor novela: Jorge Ofitas. 

(Protegida por Derechos de Propiedad Intelectual) Nº expediente: SE- 956-11. Año expediente: 2011. No Registro: 201199901199401.
Sevilla. 2011. Todos los derechos reservados. ©. ®. 

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